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24 agosto 2012

La primera vez - Mini relato


La primera vez


Estábamos solos en casa viendo una película que no era demasiado interesante. Comenzamos a ponernos nerviosos, yo lo notaba. ¿Sería por qué se nos estaba ocurriendo lo mismo?
Nos miramos y le sonreí.
Te quiero dijo acariciándome el pelo.
Le besé, le seguí besando.
Yo también te quiero.
 Entonces ya no podía parar de besarle y él tampoco podía parar de acariciarme. Sin ningún problema nuestros cuerpos se sintonizaron, uno encima del otro como si estuviéramos creados para conectarnos en cualquier momento.
El calor invadía la habitación, nuestros cuerpos, nuestros sentimientos... Todo. Pero era una calidez asombrosa y agradable, la que no se puede explicar porque solo se siente haciendo el amor.
Poco a poco y con muchos besos, caricias, escalofríos y gemidos inevitables nos fuimos desnudando hasta quedar totalmente expuestos el uno con el otro.
Todo se desarrollaba en una perfecta sintonía, temí por un momento lo que pudiera pasar pero sus besos me hicieron olvidar el dolor que pudiera existir y no hubo más que placer y asombro.
Piel con piel hicimos el amor por primera vez.

03 agosto 2012

3º Maratón de Escritura #días 4,5 y 6


¡Buenos días a todos!
El 3º Maratón de Escritura me esta saliendo bastante desastroso, me explico:
Casi no tengo tiempo para escribir, porque estos días tengo trabajo y he comenzado a tomar unas pastillas antialérgicas que me dan mucho sueño, así que siempre estoy ocupada o durmiendo -.- (Te entra un sueño que es imposible evitar dormirte)
Antes de ayer día 4 solo escribí dos páginas y ayer día 5… NINGUNA T___T
Hoy es el sexto día y no sé si voy a poder escribir algo de momento esta entrada es lo único que llevo aunque todavía queda mucho tiempo para que acabe este día.
Espero que a todos les haya ido mejor que a mí jeje…


Aquí comparto una de las cositas que escribí el cuarto día ^^ Me salió practicando escritura automática y me gusta el resultado :)


La primera vez



Estábamos solos en casa viendo una película que no era demasiado interesante. Comenzamos a ponernos nerviosos, yo lo notaba. ¿Sería por qué se nos estaba ocurriendo lo mismo?
Nos miramos y le sonreí.
Te quiero dijo acariciándome el pelo.
Le besé, le seguí besando.
Yo también te quiero.
 Entonces ya no podía parar de besarle y él tampoco podía parar de acariciarme. Sin ningún problema nuestros cuerpos se sintonizaron, uno encima del otro como si estuviéramos creados para conectarnos en cualquier momento.
El calor invadía la habitación, nuestros cuerpos, nuestros sentimientos... Todo. Pero era una calidez asombrosa y agradable, la que no se puede explicar porque solo se siente haciendo el amor.
Poco a poco y con muchos besos, caricias, escalofríos y gemidos inevitables nos fuimos desnudando hasta quedar totalmente expuestos el uno con el otro.
Todo se desarrollaba en una perfecta sintonía, temí por un momento lo que pudiera pasar pero sus besos me hicieron olvidar el dolor que pudiera existir y no hubo más que placer y asombro.
Piel con piel hicimos el amor por primera vez.

14 abril 2012

Adictos a la Escritura - El Titanic: Proyecto Abril 2012

¡Hola a todos aquí traigo mi relato para el proyecto de este mes de Adictos a la Escritura que consistía en hacer un relato para conmemorar que El Titanic cumple 100 años!
Espero que os guste tanto como a mí me ha gustado escribirlo ^^


Un ángel del Titanic

Llegué a casa una noche más después del trabajo, arrastrando el cansancio de mi cuerpo.
La casa estaba fría y vacía, siempre estaba así desde que mamá murió. Me sentía tan sola sin su compañía… Mi vida era muy triste y rutinaria desde entonces.
Cené algo siguiendo con mi dieta vegetariana y me fui a dormir deseando poder descansar y no tener esas pesadillas sobre El Titanic.
Era curioso y extraño que llevara semanas soñando con el hundimiento del barco, precisamente pronto haría cien años del suceso.
Cada noche soñaba lo mismo: Un joven castaño y guapo que estaba en la cubierta del barco mirando el estrellado y precioso cielo, después entraba al salón dónde se estaba celebrando un gran baile. A partir de ahí todo el sueño se convertía en pesadilla; veía como el barco chocaba contra el iceberg, el sufrimiento de la gente, de los niños… Era horrible pero por más que no quisiera verlo no lograba despertar hasta que el joven protagonista moría ahogado en las frías aguas.
Lo pasaba muy mal con el sueño pues sentía las emociones del joven cómo si fuesen demasiado reales y el tema empezaba a preocuparme pero no sabía que hacer.

El primer día de primavera las pesadillas acabaron.
Como siempre llegué a casa después del trabajo en el supermercado, cansada y triste sin ganas de hacer nada. Además no me gustaba saber que estaba sola. Pero para mi sorpresa cuando abrí la puerta alguien estaba en la casa.
-¡Ah! –grité al ver al chico que aparecía en mis pesadillas del Titanic.
-Tranquila, no te asustes, no quiero hacerte daño –dijo tratando de calmarme.
-¿Pero quién demonios eres? ¿Qué haces aquí? –Estaba asustada y no entendía nada.
Él trató de acercarse y yo para impedir que lo hiciera le tiré un jarrón que le travesó por completo sin hacerle ningún mal. -¡Eres un fantasma! –grité sin creer mis palabras.
-Vale… Sí, soy un fantasma… Aun que a mi me gusta más llamarlo espíritu. En fin, llevo tanto tiempo buscando a alguien que me comprendiera y estás aquí –dijo feliz –Siento haberme metido en tus sueños, pero era la única forma.
-¿Pero cómo que te has metido en mis sueños? ¿Por qué?
-No lo sé, solo sé que llevo cien años sin vida, rondando por este mundo en busca de alguien. Alguien que viera mi historia al completo en sueños para comprender y sentir mi sufrimiento y pudiera verme y escucharme y esa eres tú.
Realmente comenzaba a sentirme como una auténtica loca. ¿Estaba hablando con un fantasma? ¡No podía ser!
-Dios mío… Me he vuelto loca, sí muy loca… El cansancio me esta matando, quizá debería ir al especialista o…
-¡Que soy real! –Protestó cortándome –Vamos deja que al menos te cuente mi historia del todo… Ni si quiera sabes mi nombre.
-Y no me hace falta por que eres una imaginación, nada más.
-Vamos… Dame una oportunidad… Llevo cien años buscándote –me sentía estúpida pero estaba demasiado cansada y quizá si seguía el juego de mi imaginación terminaría acabando y todo volvería a la normalidad.
-Bueno, está bien te escucharé, yo soy Amaia.
-¡Bien! –dijo alegre –Mi nombre es Alessandro y morí en la tragedia del Titanic como has visto en tus sueños. ¡Yo soñaba con encontrar el amor en el barco! –dijo como si estuviera soñando despierto –Y no me importaba que fuera rica o pobre, total yo ya tenía suficientes riquezas pero necesitaba el amor… Y jamás lo encontré. Desde entonces llevo cien años aquí buscando a alguien que me viera y escuchara.
 -¿Y por qué yo?
Hizo un gesto cómo diciendo “no tengo ni idea” y me sentí muy confusa.
-Me voy a la cama… -Opté por ir a dormir esperando que al día siguiente ya no estuviera.
-Está bien, descansa Amaia, te prometo que no volveré a meterme en tus sueños.                      


Los días pasaron y Amaia empezaba a acostumbrarse a verme, pero aun no aceptaba que yo fuera un espíritu y que fuera real.
Amaia era tan hermosa, realmente había valido la pena buscarla durante cien años.
Desde que me convertí en un alma hacía siempre lo que mi sexto sentido me decía y ahora sentía que debía cuidar de ella y lograr conocerla mejor.
Comencé a ayudarla cada día con las tareas de la casa, le hacía el desayuno… Ella no sé creía todo lo que podía hacer pero yo notaba que era más feliz.
Y así era, por fin un día me abrió su corazón:
 -Mi madre murió de cáncer y desde entonces me quedé sola, muy sola… Al principio pensé que eras una locura, pero desde que estás conmigo me siento mejor… Aun que a veces sigo pensando que eres solo una imaginación –reconoció con un punto de decepción.
-Te demostraré que soy real.
Me acerqué a ella y la abracé envolviéndola con mi aura, no podía tocarme pero si sentirme.
-Eres como un aire que me envuelve… Es maravilloso… ¡Oh existes! ¡Existes y puedo sentirte! –dijo mientras se le escapaban lágrimas de felicidad –No quiero que te vayas.
-No lo haré –le prometí –no volverás a estar sola nunca más.

Pasó un tiempo maravilloso en que pasábamos cada día juntos. Yo le contaba a menudo historias del Titanic o le hablaba de cómo era mi época y a ella le encantaba escucharme y que la abrazara, yo estaba enamorado de ella pero no sabía cuales eran sus sentimientos.
A mi me encantaba cuidarla y quererla, ella era el amor que siempre estuve buscando. Pensé que ese era mi destino, estar con ella y ser su ángel.
Pero el diez de abril, el día que se cumplían cien años del comienzo del viaje en El Titanic:
-Soy tan feliz desde que estás aquí… -dijo Amaia mientras la abrazaba –necesitaba tanto a alguien que me diera amor y compañía… ¡Te quiero! –dijo sorprendiéndome.
-¡Oh yo también te quiero! –le contesté muy feliz.
Entonces algo cambió en mi, ya no podía sentir ese sexto sentido que antes me acompañaba y solo podía ver una blanquecina luz a la que sabía que tenía que ir. Así lo comprendí todo.
-Amaia he de marcharme… He encontrado el amor, te he encontrado y ahora ha llegado la hora de que mi alma también deje este mundo. Por eso estaba aquí porque no había encontrado el amor… Jamás me arrepentiré de haberte buscado durante cien años, te amo.
-¿Qué? Pero no, no puedes irte ahora Alessandro. Tú eres mi amor y mi ángel el que me cuida y me ha devuelto la felicidad en la vida.
-Querida mía, esté dónde esté siempre seré tu ángel…

De pronto se desvaneció. -¡Alessandro! ¡Vuelve, me prometiste que no volvería a estar sola!
Pero él se había ido para siempre y no pudo cumplir su promesa. Me quedé sola de nuevo, muy triste y de vuelta a la deprimente vida que antes tenía.
Pero el día quince de abril, justo cuando hacía cien años de la muerte de Alessandro:
Un chico nuevo tenía que entrar a trabajar en el supermercado.
-¿Hola?
Aquella voz me resultaba muy familiar, me giré para verle y allí estaba…
-Soy el nuevo dependiente, me llamo Alex. –Sonrió.
-Hola, yo soy Amaia –Le dije muy feliz sin poder creer que fuera igual que él.
Nos acercamos para darnos dos besos, de nuevo sentí su presencia…
Él era mi ángel del Titanic en carne y hueso y había vuelto para cumplir su promesa.

26 marzo 2012

Adictos a la Escritura: La Frase (Proyecto Marzo 2012)

¡Hola! 
Aquí traigo el proyecto del mes de Adictos a la Escritura, esta vez consistía en intercambiar frases con los compañeros/as  y a mi me tocó la frase de Patricia Olivera:
 Lo miró de arriba a abajo y lentamente se fue acercando; los velos transparentes que cubrían su sensual cuerpo parecían bailar al compás de sus pasos.
Espero que el relato os guste, tenido tan poco tiempo que no me creo que al final lo haya terminado, a penas he podido revisarlo así que pido disculpas anticipadas por los errores que pueda haber jeje. 






Consecuencias de un sueño


Cada noche soñaba con aquella preciosa muchacha. Una joven con una gran melena castaña y un sensual cuerpo. Cada noche el mismo sueño:
Primero veía el hermoso palacio, en una calurosa y estrellada noche de verano, después se adentraba en los bosques que lo rodean y allí en una plana sin arboles estaba ella sentada sobre las flores.
Él se quedaba frente a ella mientras se levantaba con delicadeza del suelo, a continuación lo miraba y se acercaba lentamente a él mientras los velos que tapaban su cuerpo se movían con la suave brisa.
Y como cada día, despertó excitado y con sudor en la frente. Aturdido por ese extraño sueño que le acompañaba todas las noches desde su adolescencia.
Ahora era un joven y apuesto príncipe que se formaba para ser el futuro rey del pueblo.

Como cada mañana el servicio le trajo el desayuno, le prepararon el baño y sus lujosas ropas y fue a reunirse con su padre.
Hoy sería una mañana intensa, pues darían la noticia de su casamiento ante los ciudadanos que en ocasiones les odiaban por los duros momentos económicos que pasaba el reino. Y era por esa razón que el Príncipe ---- iba a casarse.
Todo estaba ya listo para dar la noticia con la que el Rey esperaba calmar a su pueblo.  
Así que todos los pueblerinos se reunieron en la plaza dónde el Rey y el Príncipe esperaban para dar el mensaje.
-Queridos subordinados –Comenzó diciendo el Rey –Sé que nuestro reino está pasando por duros momentos, pero  el sufrimiento va a acabar pronto. Mi hijo, el Príncipe Jorge va a casarse con la Princesa Aurora de nuestro reino vecino.
Así el Rey José y yo uniremos a los dos reinos para mejorar nuestra economía y prosperidad.
Algunos no se fiaban del rey, pero otros grandes servidores comenzaron a aplaudir confiando en sus palabras. El Príncipe al ver que algunos no acababan de estar contentos decidió hablar: -Queridos ciudadanos, algún día yo seré el Rey de este querido Reino y es por eso que he tomado la decisión de casarme. Os prometo que a partir de ahora todo irá a mejor y a nadie le faltará de comer. No os abandonaré.
De nuevo la gente comenzó a aplaudir con la suma de muchos que antes no lo habían hecho. El príncipe se sentía satisfecho mirando como su pueblo le adoraba, incluso le adoraban más que a su padre y eso le colmaba de orgullo, pero de repente vio a una linda muchacha seria y de brazos cruzados que le miraba fijamente.
La expresión le cambió de repente, al darse cuenta de dónde la había visto antes.

El Rey ordenó la marcha, pues ya habían dado la noticia y era hora de ir a palacio, pero el Príncipe no podía quedarse de brazos cruzados, sentía la necesidad de hablar con aquella muchacha y trató de buscarla con la mirada, pero ella ya se había perdido entre la multitud.
Resignado volvió a palacio con la rutina de cada día hasta que llegó la noche y de nuevo se fue a dormir para soñar con la desconocida, al menos ahora sabía que ella era real Pero no sabia quién era y de nada le serviría saberlo, ahora tenía que casarse y no podía abandonar sus decisiones ni a su pueblo por una simple campesina que aparecía en sus sueños.
Al día siguiente despertó como siempre. Todo transcurrió igual hasta que fue a ver a su padre que estaba con la misteriosa muchacha.
-Buenos días, Padre –dijo asombrado al verla.
-Buenos días –saludó también el Rey –querido hijo mio, esta muchacha es Miranda, acabo de contratarla para que cuide a los caballos.
-A su servicio majestad –dijo Miranda haciendo una reverencia al Príncipe pero mirándole de una intensa forma.
El Príncipe se sintió enfadado, una campesina no podía osar mirarle de aquella forma a él que tanto respeto infundía a todos los pueblerinos.
Le pidió permiso a su padre para tomarse el día libre para poder pensar cómo echarla de palacio, un presentimiento le decía que no iba a traerles nada bueno y que debía irse por mucho que soñara con ella.
 Pero Miranda no se fue. No había forma de que el Rey la despidiera y es que hacía su trabajo realmente bien. Desde que ella había llegado los caballos estaban mucho más saludables y felices y al Rey le importaban muchísimo todos los animales que tenían en palacio.

El Príncipe frustrado porque no podía parar de pensar en ella fue a buscarla, estaba harto de asomarse a la ventana de su habitación y que ella le mirara siempre con esa mirada intensa y esa sonrisa picarona. Le ponía enfermo porque le gustaba demasiado…
-Tú, campesina.
-¿Sí, alteza? –Respondió con educación pero con la misma sonrisa.
-Quiero que te vayas de aquí, estoy cansado de la gran falta de respeto que tienes al mirarme.
-¿Es eso lo que te pasa? ¿O es que me deseas? –El Príncipe Jorge no podía creer lo que Miranda le estaba diciendo –Te esperaré a media noche en el prado que hay en los adentros del bosque; si no vienes no volveré a palacio y jamás volverás a cruzarte con mi mirada.
Miranda entró en el establo con el caballo blanco al que estaba cepillando y el Príncipe atónito entró a sus aposentos. Por supuesto no debía hacerle caso a esa impresentable, pero no podía dejar de pensar en su sueño y en que podía hacerse realidad…
¡Pero no! Aquello no era posible y los sueños son tan solo imaginaciones.

Así que cuando llegó la estrellada y calurosa noche el Príncipe se acostó temprano, para poder descansar bien. De repente el sueño volvió a su mente y se despertó antes de la mañana. ¡Todavía no era media noche, estaba a tiempo!
Corriendo salió del palacio y en caballo llegó hasta el bosque, lo dejo allí y corrió hasta el prado. Entonces su sueño se hizo realidad e incluso la realidad fue mucho mejor que el sueño:
Miranda se levantó del suelo. Él se quedo de pie frente a ella, solo unos metros les separaban. Lo miró de arriba a abajo y lentamente se fue acercando; los velos transparentes que cubrían su sensual cuerpo parecían bailar al compás de sus pasos.
Cuando llegó hasta él los velos terminaron cayendo al suelo, contempló su cuerpo y se quedó hechizado. Sabía que era el momento con el que había soñado durante toda su vida.
Sobre las flores hicieron el amor, se fundieron juntos como si fuesen un solo cuerpo y se dejaron llevar por la pasión de sus corazones.
Sentían que eran dos desconocidos destinados a encontrarse, pues ella le confesó que también soñaba con el mismo momento desde su temprana juventud.

Pero todo sueño tiene su fin. El Príncipe fue a buscar el caballo que antes había dejado en el bosque dejando dormida a Miranda. Cuando volvió alguien pretendía interrumpir los sueños de la preciosa joven.
El Rey que se había percatado de lo sucedido al darse cuenta de la salida del príncipe no podía permitirse correr el riesgo de que una campesina tuviera un hijo de la realeza. Así que desenfundó su espada dispuesto a travesarle el corazón. Pero el Príncipe rápido y hábil gritó:
-¡Huye, Miranda!
Se puso frente a ella y la espada de su padre se clavó en su corazón y no en el de Miranda que corriendo se subió al caballo y huyó, triste y con el próximo rey en sus adentros.  

FIN

22 febrero 2012

Adictos a la Escitura: Especial San Valentín: Diseña tu propio Cupido. (Febrero 2012)

¡Hola a todos!
Este es el primer proyecto de este año que hago, ya que el mes pasado no pude participar.
Antes de dejar el relato tengo que decir que he utilizado a los mismos personajes que creé para el proyecto de diciembre: Versionando la Navidad 
Así que si a alguien le suena es por eso ^^ Bueno el texto es muy sencillito creo yo, pero espero que os guste y por cierto si encontráis faltas o errores ayudadme que estaré encantada! :)




La leyenda del catorce de febrero

Desde las navidades Aeren e Inad habían seguido muy unidos. Las clases comenzaron de nuevo en la escuela de magia e Inad presentó a Aeren a sus amigos de clase. Poco a poco Aeren se fue integrado más en la escuela gracias a él.
Incluso podría decirse que ahora tenían lo que se dice una pandilla. Estaba bien, ya que eran unos pocos y se divertían mucho, pero a Aeren no acababa de convencerla demasiado la idea de tener tantos amigos. Le costaba fiarse mucho de la gente por sus anteriores experiencias y ya no podía pasar tanto tiempo a solas con Inad.
Eso le disgustaba ya que nadie era tan especial como él en su corazón.

Un día de febrero Aeren se quedó por fin a asolas con Inad después de la clase de “Hechizos de transformación” y le preguntó si quería salir.
­—¿Inad, te apetece ir a tomar algo mañana?
—Bueno, preguntaré a los chicos pero no creo que Andaira y yo podamos —respondió con dudas.
—Los chicos... Bueno, yo me refería a ti y a mí solos —dijo con sinceridad.
 Inad se dio cuenta entonces de que Aeren no sabía que día era mañana, al igual que en diciembre no sabía que era la Navidad.
—¿No sabes que día es mañana verdad?
—Sí, catorce de febrero —dijo ella.
—Ya, pero es un día especial, es el día de los enamorados. Por eso yo tengo una cita con Andaira.
Aeren se quedó paralizada, eso quería decir que Inad estaba enamorado de otra… De Andaira, una de sus amigas de la pandilla.

—Según dice la leyenda, —explicó Inad ­—hace muchos años uno de los mejores magos del país se enamoró de una maga fea y sin grandes poderes mágicos. Todo el mundo hablaba mal de él y se reía de la pobre maga, que a pesar de ser vulgar era una buena chica y muy noble.
Un catorce de febrero salieron juntos a pasear y la gente comenzó a lanzarles hechizos que dejaron a la chica un peor aspecto, todo el pueblo se burló de ella.
Entonces, el gran mago decidió que merecían un castigo. Así que creó a un ser llamado Atram, con un hechizo en el que mezcló el más profundo amor que sentía por la vulgar maga y el gran odio que sentía hacía la gente por haber prejuzgado a su amada.
Atram era un ser diminuto  que podía correr y saltar a gran velocidad. Pero esa no era la mayor cualidad de Atram, la mayor virtud es que en la mano derecha llevaba el amor y en la izquierda el odio. Así que se cuenta que Atram corre y salta por el mundo, chocando sin querer con la gente, y así tocándoles con una u otra mano hace que las personas se enamoren o se odien.
—Pero no lo entiendo. ¿Cuál es el castigo entonces? —preguntó Aeren confusa.
—Pues que la gente no puede elegir a quién querer, igual Atram te toca con la mano derecha que con la izquierda, así igual te enamoras de la chica más fea del mundo que odias a la más bonita.  Pero en fin, es solo una leyenda, no conozco a nadie que haya visto a tal ser. Aun que quién sabe… La magia siempre puede sorprendernos.


Ahora Aeren sabía la historia y qué se celebraba el catorce de febrero, el día de los enamorados.  Pero lo cierto era que no le gustaba nada. ¿De que servía un día de los enamorados cuando los no correspondidos tenían que sufrir?
Triste se fue a la biblioteca a hacer los deberes y el resto del día se sintió igual de decepcionada.  Estuvo sola todo el tiempo a pesar de  que sus amigos la invitaran a ir con ellos.
A la mañana siguiente despertó sin ganas, el día de los enamorados había llegado y ella lo pasaría sola.
Maldita leyenda estúpida, ningún ser debería poder decidir a quién debe odiar o querer cada persona. ¿Por qué tenía que enamorarse ella de Inad si no le correspondía? No creía demasiado en la leyenda viendo cómo era la vida, pues enamorarse y odiarse depende de muchas situaciones y factores.

Por la tarde pasó por delante de la cafetería y allí les vio juntos, riendo.
En la mesa había un ramo de flores que seguramente Inad le había regalado a Andaira, conociéndole lo habría hecho aparecer con unos hechizos.
¿Y que podía hacer ella? Nada, sólo resignarse.
Llegó a su habitación dispuesta a seguir estudiando para distraerse, no quería seguir lamentándose, pero un ramo de rosas azules que descansaba en su cama cambió sus planes.
Lo cogió y leyó la nota:
 “Lo siento, sé que ya no pasamos tanto tiempo juntos, pero no te preocupes. Te prometo que un día de estos saldremos juntos, los dos solos.
Espero que las flores te gusten, tú también te las mereces.
Son tan bonitas como tu piel.
Inad.”
Aeren sonrió, se sonrojó, se sintió feliz pero también confusa. Una explosión de sentimientos y la verdad, no entendía demasiado lo que Inad sentía, todo era muy extraño.
Ella creía que le gustaba Andaira y nadie más, pero el precioso ramo de rosas le hacía tener el presentimiento de que Inad sentía algo más especial que amistad.
¿Qué podía pasar entonces? Tenía la necesidad de saber que estaba pasando, no quería que jugara con ella. Pero no podía hacer más que esperar a que Inad terminara su cita con Andaira y así hablar con él. 

 Mientras tanto Inad seguía en su cita, que no estaba resultando ser lo que él esperaba. Andaira era guapa, una buena chica, pero algo le fallaba. Que era demasiado presumida quizá,  o que tenía algunas actitudes que no acababan de convencerle. Pues cuando le dio el ramo la chica no se sorprendió demasiado, apenas le dio las gracias y dejó el ramo en la mesa, ni si quiera pidió un jarrón para ponerlas en agua.
Aun que la conversación había sido muy agradable y no lo estaba pasando mal con ella Inad no dejaba de pensar en Aeren. ¿Le gustarían las rosas? Seguro que sí.
¿Pero por qué no podía sacarse a Aeren de la cabeza cuando había estado esperando la cita con Andaira con tanta impaciencia?
Quizá la leyenda de Atram era cierta y a él le había tocado dos veces con las dos manos…


15 octubre 2011

Consigna Octubre 2011: Impureza.

AVISO:
Si no eres mayor de edad lee bajo tú responsabilidad.





Enamorada de mi hermano

Cuando sus padres decidieron casarse ellos eran pequeños todavía.
Ambos de la misma edad eran solo hermanos por ley y no por sangre.
Adrián y Vanesa se habían pasado la infancia creciendo y jugando juntos, también discutían a veces pero siempre se perdonaban como buenos hermanos.
Además se querían mucho. Si alguien le hacía algo a Vanesa Adrián era capaz de todo con tal de defender a su hermana.

A Vanesa le encantaba que su hermano la ayudara y estuviera pendiente de ella.
Y cuando llegaron a la adolescencia empezó a gustarle más todavía...
Sabía que aquello estaba mal y que no podía ser, aun que no fuesen hermanos de sangre, sabía perfectamente lo que pensarían de ella: Que era impura y una vergüenza.
En fin, seguro que era una tontería, algún día encontraría al chico del que se enamoraría de verdad.

Pero si Adrián tonteaba con alguna chica Vanesa se moría de celos, a veces hasta se ponía a llorar delante de él cuando iba a tener una cita. Entonces tenía que inventarse una excusa para que no supiera que estaba enamorada y él se quedaba a consolarla y acababa plantando a la chica por ella.
Eso le sirvió en el instituto, pero ahora ya se habían hecho adultos y estaban en la universidad.



El primer mes en la universidad todo fue bien, aun que a Vanesa sus amigas empezarán a atosigarla por que no había tenido un solo novio en su vida y tampoco se fijaba en los chicos.
Pero Adrián comenzó a conocer a una chica y a Vanesa no le sirvió de nada llorar delante de él ni nada que pudiera inventarse, por qué a Adrián le gustaba mucho esa chica y no pensaba faltar a la cita.
Al poco tiempo Adrián empezó a salir con ella.

Aquello era la peor de las pesadillas para Vanesa, los veía juntos en la universidad, paseando por el parque, cuando se daban un beso delante de todos...
Y eso no era todo, porque pronto Adrián querría llevarla a casa y presentarla a sus padres. Entonces tendría que aguantarlo a todas horas.
Vanesa estaba muy triste, lloraba cada noche, no salía con sus amigas... Además no le contaba su problema a nadie, porque aquello era un pecado y sus padres tan religiosos pensarían que no era digna de esa familia y se convertiría en la peor de las impurezas.

Adrián se dio cuenta de que Vanesa estaba triste, ya que en las comidas apenas provaba bocado y se la veia apagada.
Le pregunto si estaba bien pero ella simplemente le dijo que había tenido un mal día, pero al caer la noche la escuchó llorar. Y no quiso entrar a molestarla, pero se preocupó al escucharla algunas noches más.
Adrián comenzaba a sospechar con el paso de los días, parecía que Vanesa ya no confiaba en él y sentía que era por algo que le había molestado.
¿Pero que podía haber hecho él tan malo para que su hermana estuviera tan mal?



Una de esas tardes de otoño Adrián llegó a casa con su novia.
Vanesa estaba en el salón mirando la tele con sus padres cuando de repente él entró acompañado y la presentó allí delante de ella.
Sintió una gran punzada en el corazón cuando él la agarró por la cintura, cuando sus padres la invitaron a cenar y la más grande cuando por esto Adrián no pudo evitar besar a la chica de alegría.
-Lo siento no quiero cenar, y menos con tanta gente... Tengo el estomago revuelto, me voy a mi habitación.
Dijo Vanesa con las lagrimas apunto de salir de sus ojos.
-Pero hija... -Su madre intento detenerla, preocupada por ese extraño comportamiento, pero Vanesa ya había salido del salón y se dirigía a su cuarto con lágrimas en las mejillas, no estaba orgullosa por el comentario que había soltado pero estaba dolida y por eso no había podido evitarlo.

Después de cenar Adrián acompañó a su novia hasta casa.
-Creo que la cena a valido la pena, a mi familia le caes genial. -Dijo Adrián con una sonrisa antes de despedirse.
Pero la chica no estaba tan convencida.
-Bueno a tú hermana no le gusto demasiado... Ha quedado claro que no quería cenar conmigo... -Confesó.
-Ya, eso estuvo fuera de lugar... Hablaré con ella, se ha comportado fatal.
-Está bien, pero no quiero que tengas problemas con ella por mi culpa.
-Tranquila, si tenemos un problema será su culpa no tuya. Tú no has hecho nada.
Y tras esta conversación se despidieron con un ligero beso y Adrián llegó a su casa dispuesto a hablar con su hermana.

Iba a cantarle las cuarenta por haber dado a entender que no quería cenar porqué su novia estaba allí.
Eso era de mala gente, se supone que una hermana quiere la felicidad de su hermano.
Y él era feliz con su novia y cuando estaba con ella su hermana no hacía más que poner mala cara.
Entró en la habitación de Vanesa sin llamar a la puerta y ella se asustó.
-¡Adrián! ¿Por qué entras así? -Dijo secándose las lágrimas rápidamente y sentándose en la cama.
Adrián cerró la puerta y se acercó a ella quedando de pie en frente suyo.
-Iré al grano: ¿Por que has hecho eso? ¿Por que narices lloras cada noche y me miras mal cuando estoy con ella? ¿Por que no has querido cenar cuando estaba ella?
Vanesa estaba avergonzada y no sabía que hacer... Ya le estaban cayendo lagrimas de nuevo.
-¿Pero por qué lloras? Estoy muy preocupado por ti, eres mi hermana y te quiero. Por Dios, ¿que es lo qué pasa? Sabes que puedes confiar en mi, siempre te he apoyado. -Dijo Adrián sentándose a su lado.
-¿Es que no te das cuenta de que no nos queremos de la misma forma? -Soltó Vanesa sin pensar, harta de llorar cada noche por él.

Adrián se quedó helado, mirándola confuso. ¿Se estaba refiriendo a lo que el creía? No podía ser...
Y Vanesa decidió ser sincera por fin y que todo acabara de una vez:
-Adrián... Te quiero, estoy enamorada de ti y no puedo más. No puedo ver como la besas, como la abrazas... No soporto no poder ser yo la que esté contigo por ser tú hermana. Y si no quieres hablarme nunca más lo entenderé.
¿Como iba a dejar de hablarla? ¡Estaba enamorada de él! Adrián no sabía que hacer, se sentía totalmente conmovido y nunca había pensado en su hermana de esa manera pero ahora que la tenía allí delante confesandole su amor le parecía totalmente irresistible.

Sin pensarlo más hizo caso a sus impulsos: la besó, ella sorprendida le devolvió el beso y así acabaron tumbados en la cama, entre las sabanas con caricias y más besos por todo el cuerpo.
Hicieron el amor sabiendo que a vista de los demás sería impuro, vergonzoso, un pecado y hasta ilegal. Y sobretodo a vista de sus padres.
En esa época era un amor más que prohibido, aun que no fueran hermanos de sangre. Eso a nadie le importaría.

A la mañana siguiente despertaron juntos, confusos preguntándose que venía después.
-¿Y qué es lo que pasa ahora? ¿Volverás con ella? -Preguntó Vanesa.
-Lo que siento por ella no es comparable con lo que siento por ti y sentí anoche todo el tiempo. -Le respondió abrazándola.
-¿Y papá y mamá? No podremos escondernos toda la vida... Mucho menos de ellos...
-Lo sé, no será fácil, querrán separarnos.
-No permitas que nos separen, Adrián, por favor... Te amo.
De repente la puerta se abrió, era la madre de Vanesa preguntando por su hijastro:
-Vanesa. ¿Sabes dónde esta tú hermano? No ha dormido en... -No les dio tiempo a reaccionar y allí los vio su madre en la misma cama.

Sus padres estaban avergonzados, indignados... Y les esperaban en el salón, seguramente con las maletas preparadas.
Adrián y Vanesa bajaron las escaleras y entraron en el salón de la mano, preparados para las consecuencias.
-¡Sois una deshonra para la familia! ¿Que pensáis que dirán ahora de nosotros en la ciudad? No solo os habéis acostado juntos sin estar casados y siendo hermanos, además le has sido infiel a tu novia. -Dijo el padre de Adrián muy enfadado y mirando con desprecio a su hijastra.
-No he visto nada más impuro en toda mi vida... Nosotros no os hemos educado así, este pecado no tiene perdón. Iros de nuestra casa. -Concluyó la madre de Vanesa fríamente.

Sin más discusión les acompañaron a la puerta dónde les esperaban las maletas ya hechas por la sirvienta.
Ellos las cogieron, y dijeron sus últimas frases en esa casa:
-Llevo enamorada de él casi toda mi vida, no me importa lo que penséis. Gracias de todas formas por la vida que nos habéis dado.
-No hay nada impuro en dos personas que se aman, pero sabemos que todo tiene consecuencias. Por suerte somos mayorcitos para cuidarnos solos. Adiós papá, adiós mamá.


28 julio 2011

Te quiero :)


A mi amor:


No sé ni por dónde empezar cuándo quiero contar nuestra historia, y no lo se por que me enamoré perdidamente de ti apenas sin darme cuenta.


Supongo que lo lógico es empezar por cuando nos conocimos, aun que se podría decir que nos conocimos en dos veces. Una hace muchísimo tiempo, cuando fui a buscar a mi prima a tu casa y ni si quiera nos presentamos, era tan pequeña! 
Y la otra en verano de 2010 :) Por esas fechas los dos empezamos a salir con otras personas, pero algo dentro de mi hacía que me fijara en ti. Yo despertaba tu interés y lo notaba, además me caías especialmente bien.
El tiempo pasaba y me quedé soltera, aun que tú no. A partir de ese momento yo me hice muy amiga de esa persona con la que tú estabas y al final también me hice muy amiga tuya. 


Me acuerdo perfectamente de cómo hablábamos cada día por MSN, cuando esperaba cada día a las once de la noche para que llegarás del colegio para chatear contigo. En realidad me gustabas aun que yo aun no lo sabía, tampoco podía permitir que me gustaras por que ella era mi amiga y tú eras su novio. Pero el amor es inevitable.
 
Especialmente el día 31 de Octubre de 2010 todo cambió...
Días antes del 31 hubo un suceso bastante malo para mi, eso hizo que tu pensarás que yo era una mala amiga y la tarde del 31 hablamos todos sobre ese suceso, me dijiste que lo sentías y me diste un abrazo. :) Para mi fue un abrazo de amigos pero en mi interior se despertaba un sentimiento que no conocía aún.  :) 
Después de esa tarde llegó la noche, para mi fue una noche de lágrimas hasta que llegasteis y salimos a aquél bar todos juntos.
Vinisteis a buscarme pero tu novia iba en el coche de su prima así que yo me subí al tuyo y me diste la mano preguntando que cómo estaba. Aquello me sorprendió tanto! ^^ Y me gustó... Después bromeamos sobre aquello de darte un beso ¿te acuerdas? Seguro que sí :) Entonces me dijiste que si lo hacía podrías enamorarte de mi y tenías novia! ...Una novia que era mi mejor amiga...  Y yo me volví a sorprender pensando: -¿De verdad él se enamoraría de mi?


Aquella noche para mi fue divertida :) estuvimos juntos mucho rato, yo me acercaba a ti por que me interesaba por tu amigo pero en el fondo me gustabas solo tú aun que no lo supiera.
En uno de esos momentos en que me acerqué, tu novia estaba jugando al futbolín con su prima y la otra amiga nuestra y tú me pasaste el brazo por los hombros. Ya era la cuarta vez que me sorprendías ese día y despertabas cosas en mi... En cuanto ella miró nos dimos cuenta de que eso no estaba bien. Yo me preocupé, no quería que pensara mal de mi, era mi amiga... 
Pero parecía que todo estaba bien.


Al final de la noche yo ya dormía en mi casa cuando tú tuviste un susto tremendo... Tuviste un accidente de coche en el que por suerte no te pasó nada y cuando me enteré al día siguiente me preocupé muchísimo por ti, no sabia por que estaba tan preocupada, aquello fue un susto para mi también!
 Estuve todo el día pensando que menos mal que estabas bien y que solo fue un susto hasta que por la noche conseguí hablar contigo y no sé por que ni como te solté: -menos mal que estas bien porque si te llega a pasar algo me muero. 
Supongo que eso te sorprendió mucho a ti ya que además la frase iba acompañada con un corazón ^^ La verdad es que me sorprendió hasta a mi el haberte dicho eso!


Desde ese día y ese momento en el que te solté esa frase supe que tú me importabas mucho y que eras para mi un gran amigo. :) La verdad era que estaba loquita por ti!! Pero aun no lo sabía! Mi subsconciente lo ocultaba por que ella seguía contigo... 


Pasó un mes, un triste mes en el que no nos vimos ni un solo día, aun que hablabamos todos los días por MSN como siempre, pero un mes en el que tampoco vi a la que era tu novia, que era mi mejor amiga y resulta que sin yo saberlo me estaba evitando... Hasta que un día rompistéis.
Yo me enteré por ella y estube pensando, no sabía por que yo quería seguir siendo tu amiga y te envié un mensaje en facebook diciendo si te apetecía seguir siendo mi amigo y si querrias quedar ese fin de semana conmigo.


Me pasé todo el día en clase preguntando a mis amigas si creian que aceptarias. Me importabas tantisimo! 


Y esa tarde me respondiste diciendo que sí :D Y me puse tan contenta y tan feliz!! Fue entonces cuando me di cuenta de que me gustabas muchisimo y que quería que algo pasara entre nosotros!


Claro que había un gran problema... Ella...


Fue una semana muy dura, una semana que provablemente no olvidaré nunca. Era una semana llena de examenes en la que no podía pensar en otra cosa que no fueras tú, y en que haría mucho daño a esa que era tan amiga mia... Pero yo no podía parar, actué sin pensar porque seguí a mi corazón.


Así que aun que ella fuera mi amiga quedé contigo. 






Y al fin llegó ese día tan esperado durante toda la semana! 


EL DOMINGO 28 DE NOVIEMBRE DE 2010
Quedamos pronto para ir al cine, los dos estabamos nerviosos por que los dos sabíamos que pasaría! :)
Fue una tarde tan especiaal! 
Primero me viniste a buscar después fuimos hasta el cine :) Allí sacamos las entradas y como quedaba mucho tiempo fuimos a tomar algo, en el ascensor empezamos a bromear y acabamos dándonos el primer abrazo del día.


Mientras tomabamos aquél zumo de naranja hablamos y nos cogimos de las manos... ^.^ Después fuimos al parque y nos sentamos juntos en un banco. Estaba tan tan taaan nerviosaaaa!!! jaja Casi nos besamos allí pero yo preferí esperar a ir al cine, y fuimos de la mano, pareciamos una pareja.


Además no parabas de repetirme lo guapa que estaba! :D


Y en el cine... Me diste el mejor beso de mi vida :$ Aquello era un beso de amor y fuiste el primero en darmelo! ^^ No me lo podía creer y aun que sentía un lado de culpa era feliz. Muy feliz.
Al salir del cine estabamos contentos pero también nerviosos, nos quedaba el peor problema de todos... Que la gente se enterara, que ELLA se enterara.


Mientras volvimos a casa te pregunté: -¿Qué somos?
Tú respuesta fue curiosa jaja: -Pues yo un hombre y tu una mujer!
Me reí :D y dijé: -Ya pero, ¿estamos juntos? 
Tú me respondistes que por ti si :D y entonces me pediste salir más seriamente aun que finjiendo un acento francés! jaja :D 
Fue tan especial, divertido, bonito, romántico... aiiiish  <3


Al poco tiempo vino lo díficil, cuando todos se enteraton, cuando ella se entero, cuando me sentía tan culpable por ella y nadie nos tomaba en serio... 
Pero lo superamos, lo superamos todo porque nos queríamos tanto como ahora y luchamos mucho. No dejé que ninguna opinión me afectara por nada del mundo renunciaría a ti.




Y desde entonces hasta ahora han pasado ocho meses, ocho meses llenos de amor, de mágia, de momentos inolvidables cómo ese 25 de diciembre, ese día de Sant Jordi que dejaste una rosa en mi portal, ese día que me pediste compromiso con el anillo que tanto me gusta! Ese que dejasté una rosa en mi puerta, el que me tirastes rosas a mi balcón desde el tejado.. !!!


Tantos y tantos momentos perfectos, preciosos, románticos, especiales que son imposibles de describir! <3
TE AMO 




Me atrevo a decir que estos ocho meses han sido los mejores de mi vida, :) Nos queremos como nadie en este mundo, lo sé! Nunca podría arrepentirme de haber vivido todo esto, solo querría vivirlo una y otra vez.


Tú y yo estabamos destinados, nuestra historia estaba escrita en algún sitio ^^ Te quiero, te quiero muchísimo! 
No he querido a nadie de esta manera y nadie me ha querido ni cuidado como tú lo haces!! :) 
Gracias por quererme tanto y hacerme tan feliz cada día!
Sin ti no podría ser feliz.




Sé que tú y yo no nos separaremos nunca, yo estoy más que segura de que lo nuestro es amor verdadero, y no me importa que piensen que estoy loca y que digo todo esto porque estoy enamorada.
Yo se que eso no es así, yo creo en el amor verdadero, en el amor de toda la vida, siempre he creído aun que aveces dudaba de él pero tú me has demostrado que es real y desde entonces no lo he dudado ni un solo día, ni un solo segundo. 


Tú eres mi único amor y siempre lo serás. :) TE QUIERO.